martes, 8 de octubre de 2013

LA FORMACIÓN DE CAPITAL PRODUCTIVO


En el Cuadro Macroeconómico que ha presentado el Gobierno español, la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF), presenta la siguiente evolución: -6,1% en 2013 y 0,2% en 2014.  Según estas previsiones, las inversión cae con fuerza este año y continuará a nivel bajo en el próximo.

La FBCF o inversión  de un país está constituida por el conjunto de activos materiales producidos por la actividad humana. No se incluyen, por tanto, las tierras, los bosques y las reservas minerales. Quedan a un lado también los movimientos de existencias de los productos empresariales.

Las familias invierten en la compra de viviendas; las administraciones públicas,  en infraestructuras viarias y edificios de escuelas y hospitales, y las empresas, tanto en edificios industriales como en equipamientos, que incrementan la productividad. La inversión empresarial privada es el mayor componente de la FBCF y su impulso suele ser relevante en el crecimiento económico.

Las inversiones pueden ser de reposición, para compensar el proceso de depreciación del capital físico ocasionado por el uso y la obsolescencia (envejecimiento), y de incremento del stock de capital.

Vemos en el gráfico izquierdo el PIB (azul) y la evolución tan distinta de sus dos componentes: la demanda interna (rojo), que ha ido descendiendo en los últimos años, y la demanda exterior neta (verde), en continuo avance.

En el gráfico de la derecha se desglosa la demanda interna en Consumo privado (azul) y FBCF con sus dos componentes: Construcción (rojo), en niveles negativos, y Equipos (verde), que apunta claramente hacia una recuperación.

La evolución de la FBCF en España ha tenido las mismas oscilaciones que el crecimiento económico. Aumentó durante la fase alcista del boom inmobiliario y ha ido descendiendo en los últimos cinco años, hasta caer en conjunto en el 2012 un 6,9%. La inversión es el componente de la demanda interna que suele tener mayores fluctuaciones cíclicas, condicionando tanto la demanda agregada como el empleo.

El nivel de la FBCF  ha descendido desde el 29% del PIB en 2008 al 19% el año pasado. Diez puntos de caída, que representan un tercio del esfuerzo inversor realizado antes del comienzo de la crisis.

El informe del Gobierno señala que en 2014 será el consumo privado el que experimente un ligero crecimiento (0,2%), sustituyendo a la aportación del sector exterior (1,2%), en descenso en los dos últimos años. Unos repuntes tanto del consumo como de la inversión privada que se espera que sean suficientes para detener el proceso recesivo en el que aún nos encontramos.

martes, 1 de octubre de 2013

LAS ECONOMIAS EMERGENTES SE RALENTIZAN


Se denominan economías emergentes a los países en vías de desarrollo de tamaño grande  en proceso de industrialización y con una tasa de crecimiento económico elevada.

Los principales países emergentes son los que componen el grupo conocido por BRIC (Brasil, Rusia, India y China), pero también se consideran como emergentes a Sudáfrica y México, entre otros.

El crecimiento de los países emergentes se ha ralentizado y algunos de ellos están sufriendo fuertes devaluaciones de sus divisas  en los últimos meses. Una característica de estos países es que los ciclos políticos y sociales tienen impactos de gran calado en sus fluctuaciones económicas y  financieras. Brasil, por ejemplo, ha visto cómo se depreciaba su moneda, el real, frente al dólar  en más de un 20% en los últimos dos años.

Ocurre que los capitales especulativos están saliendo de los países emergentes para volver a Estados Unidos, invirtiéndose en bonos del Tesoro a 10 años, que han mejorado su rendimiento.  Se piensa que, con la economía norteamericana recuperándose, no se alargará durante mucho tiempo la inyección de estímulos monetarios de la Reserva Federal y  llegará el esperado aumento de tipo de interés.

En el siguiente gráfico del Banco de España se recoge la participación de los diferentes bloques de países en el PIB mundial en paridad de poder de compra, es decir, eliminada la influencia de los precios, y en dólares corrientes, siempre en porcentaje sobre el total:
Vemos que los cuatro países que conforman el grupo BRIC alcanzaban, en términos de paridad de poder compra (PPC), la manera más correcta de comparar las economías de los países, la cuarta parte del PIB mundial, superando a EE.UU, que llegaba al 20,2%, y al conjunto de la Unión Europea, que se quedaba en el 20,6%.  La participación española en el PIB mundial era del 1,9%.

La tasa de crecimiento de las economías emergentes ha sido muy elevada en comparación con los países desarrollados, pero se está reduciendo y, además, aparecen en Brasil y Turquía movimientos sociales preocupantes para los inversores, que optan por vender las acciones de las empresas y las deudas públicas de los  gobiernos.

Al desprenderse de los activos de esos países y comprar dólares o euros, sus monedas se deprecian. Las autoridades pueden tomar  medidas para tratar de contrarrestar la depreciación vendiendo activos en dólares que tienen en reservas, pero la operación acaba reduciendo su cotización y, al tiempo, aumentando la rentabilidad de los títulos.

Otros inversores se mostrarán así interesados en deshacerse también de activos de los emergentes para comprar los títulos en dólares que han aumentado su rentabilidad. Mientras los fondos se muevan libremente, continuará el movimiento internacional de capitales en busca de mejores combinaciones de rentabilidad y riesgo, provocando inestabilidad en las economías. Los países ya saben que los capitales especulativos son como las  golondrinas: llegan  en masa y  se van en cualquier momento

martes, 24 de septiembre de 2013

MOROSIDAD Y ENDEUDAMIENTO

El sistema bancario está siendo uno de los sectores afectados por la crisis, que las propias entidades financieras ayudaron a generar con su comportamiento especulativo,  en un entorno de desregulación. Según la evaluación del Banco de España, el apoyo a los bancos ha costado ya a los contribuyentes españoles en torno a 61.000 millones de euros, por ayudas que se consideran perdidas, además de cuantiosos avales públicos.

Los excesos en la concesión de créditos al sector inmobiliario en la década 1998-2007 acabaron volviéndose en contra de las propias entidades financieras.  Ante el cambio en las condiciones económicas del país en estos años de crisis, fueron muchos los promotores y las familias hipotecadas que no han podido hacer frente a la devolución de los préstamos recibidos.

La morosidad en los créditos a promotoras e inmobiliarias subió en el segundo trimestre hasta el 31% y se situó en el entorno del 5% en los  créditos concedidos  a las familias para comprar viviendas. Como consecuencia de la persistencia del alto nivel de desempleo, los impagos siguen aumentando a pesar de que desciende el volumen de dinero prestado.

La tasa global de morosidad (línea roja), como se aprecia en el siguiente gráfico, ha subido ininterrumpidamente a partir de febrero de este año:


Ha pasado del 8% a comienzos del año pasado al 11,9% en julio de 2013, tras tomar en consideración la orden del Banco de España de reclasificar como morosos créditos que hasta ahora se consideraban como refinanciaciones.  En cambio, el crédito en circulación (barras azules en el gráfico) ha descendido en el mismo período de 1,8 billones de euros a 1,5 billones.

Como la tasa de mora es el cociente entre créditos dudosos y créditos totales, el incremento viene motivado por dos factores: el aumento de los créditos dudosos y la contracción del crédito en circulación.

Ante un sector bancario con problemas de solvencia, empresas y familias con deudas elevadas, además de un sector público con dificultades para reducir su déficit anual y el sistema productivo perdiendo competitividad, a los largo de 2011 comenzaron movimientos de salida de capitales de España, sobre todo fondos de no residentes, movimientos que el discurso de Draghi, Presidente del Banco Central Europeo (BCE),  calmó en parte.

Ha sido precisamente la actuación del BCE desde 2011, inyectando cantidades importantes de liquidez, la que ha logrado evitar el colapso financiero, una situación de insolvencia generalizada del sector público y privado.

Estos créditos han acumulado un endeudamiento total con el Eurosistema que superaba los 700.000 millones de euros en julio pasado. En el caso de España,   la deuda ha ido descendiendo en el último año: en agosto de 2012, alcanzaba la cifra de 388.736 millones de euros y en julio de 2013 había descendido a 248.293 millones.
La preocupación se centra en la morosidad bancaria. Descendió a finales del 2012 por los efectos contables del traspaso de activos tóxicos a SAREB, la sociedad gestora de activos procedentes de la reestructuración bancaria, pero continúa incrementándose y, en estas circunstancias, refinanciar la deuda resulta complicado. Algunos dudan de que sea suficiente el rescate bancario de los 100.000 millones de euros aportados por la Unión Europea.

martes, 17 de septiembre de 2013

EL RENDIMIENTO DE LA INVERSIÓN EN EDUCACIÓN


El potencial humano (llamado en economía “capital humano”) abarca los intangibles que se encuentran incorporados en los trabajadores, tales como la educación, la especialización y la experiencia laboral. Estos ingredientes constituyen la inversión realizada en la fuerza de trabajo, que contribuyen al incremento de la productividad.

A la vez que difunde nuevas ideas y procedimientos, el potencial humano constituye una fuente de externalidades positivas porque, junto con el capital físico (maquinaria y equipamiento), contribuye al crecimiento de la renta del país.

El incremento de escolarización en las últimas décadas ha sido notable. En el caso de España, si en 1995 sólo el 24,3% de los mayores de 25 años habían completado los estudios secundarios postobligatorios, en el 2012 consiguieron ese nivel el 45,4%, lejos aún del 63,7% de Francia y no digamos del 82,1% de Alemania.

La evolución del gasto no ha permitido alcanzar los niveles de los países de la Unión Europea. En el año 2010, el gasto público en educación ascendió al 4,9% del PIB en España, en tanto que en la UE-27 alcanzaba el 5,5%.

Dados los beneficios sociales de la educación, el 90% es financiado con gasto público tanto en España como en la UE-27.  No hay que olvidar que es el origen de gran parte del incremento de la productividad futura y el crecimiento económico.

La retribución anual aumenta con el nivel de los estudios oficiales cursados. En el siguiente gráfico tenemos la comparación del salario medio anual por niveles de estudio en el 2010, según los datos del Instituto Nacional de Estadística

Observamos, por ejemplo, que los Licenciados ganaban un 57,4% más que la retribución media  y los que se quedaban en el nivel de educación secundaria obligatoria  percibían un 22,2% menos que la media. El salario de las mujeres estuvo más de un 20% por debajo del de los hombres en cada nivel de estudios

A partir de la retribución media por trabajador en España, en el año 2010, podemos aproximarnos al rendimiento conseguido  por ampliar el nivel educativo hasta los estudios universitarios.

La persona que se había incorporado al trabajo con la educación secundaria postobligatoria (12 años de estudios) tenía en el año 2010 una retribución media de 22.691,7 euros anuales y la que había cursado una Licenciatura (17 años de estudios)  alcanzaba 35.864,8 euros.

Al acabar el nivel de enseñanza secundaria, continuar estudios de Licenciatura le habría supuesto (si hubiera encontrado trabajo) renunciar a 5 años de vida laboral, que con 22.691,7 euros por año, el total acumulado sería de 113.458,5 euros. A este importe se le denomina coste de oportunidad. Sería de hecho la inversión que habría tenido que realizar el estudiante (dejamos a un lado el coste de la matrícula) para alcanzar el nivel de Licenciatura.

Con este sacrificio consiguió una mayor retribución: en lugar de 22.691,7 euros del nivel de estudios secundarios, cobraba 35.964,8 euros, es decir, 13.273,1 euros más al año. Esta mayor retribución dividida entre la inversión de los 5 años más de estudios (113.458,5 euros) nos da un 11,7%, que es el rendimiento anual que le produjo a la persona el diferencial educativo. Aunque la consideración del coste de matrícula reduciría algo el nivel de rendimiento, la tasa continuaría siendo muy superior a la ganancia media que se podía conseguir de inversiones alternativas.

Aparte de otras motivaciones relevantes, no cabe duda de que también el rendimiento económico privado de la educación ha estimulado el esfuerzo de las familias por dotar a los hijos de un buen nivel educativo. 

martes, 10 de septiembre de 2013

TENDENCIA DEFLACIONARIA


Se está observando cierta tendencia hacia el hundimiento del índice de inflación (IPC) en los países de la Eurozona. Dejando a un lado la energía y los productos alimenticios, el alza de precios no sube del 1% en el conjunto de la zona

La convergencia de la inflación hacia cero no se da únicamente en la Eurozona. También en EE.UU. la subida general de los precios está cerca del 1% y Japón ha tomado recientemente importantes medidas para salir de la deflación en la que se instaló el país en los años noventa.

No cabe duda que los niveles alcanzados por el desempleo en algunos países desarrollados y el subempleo en otros, junto a la infrautilización de las capacidades productivas,  están en el origen de esta caída generalizada de los precios.

Observamos en el gráfico la caída del nivel de IPC a lo largo de este año en España, tanto el índice general como el subyacente (sin considerar los productos energéticos y los alimentos no elaborados). El nivel del 1,8% se debe sobre todo la subida del IVA.

La deflación es una situación en la que se da un descenso generalizado de precios, lo que provoca el aplazamiento del gasto de los consumidores y el aumento del valor real de las deudas. Es una situación más perniciosa que la inflación para la economía.

Aunque la Gran Depresión de 1929 se considera la peor espiral deflacionaria que ha tenido lugar en tiempos modernos, ha habido episodios más recientes. El más conocido fue el que tuvo lugar en Japón en la década de 1990, cuando los precios se hundieron y el Banco de Japón se vio obligado a reducir los tipos de interés prácticamente a cero. La espiral dio lugar a la conocida como “década perdida”, un período caracterizado por el crecimiento escaso

Así como para combatir la inflación los bancos centrales utilizan como herramienta el tipo de interés, elevándolo para desincentivar el excesivo acceso al crédito, en el caso de la deflación tienen menor capacidad de actuación, ya que no pueden rebajar los tipos de interés cuanto haga falta, porque nunca pueden ser negativos.

Grecia ha completado ya dos años y medio en la senda deflacionaria. En noviembre de 2010, la inflación rondaba el 5,5% anual y a junio de 2013 cayó al -0,6%.

Aunque la desaceleración en los incrementos de los precios no supone que se va a caer inmediatamente en la deflación, este fenómenos suele aparecer recurrentemente en las crisis económicas, por lo que no es extraño que, ante la evolución del IPC en Grecia, aumente en Europa el temor de se propague a otros países, en particular a los de la periferia, como España e Italia.

martes, 3 de septiembre de 2013

EL DESEMPLEO ESTRUCTURAL


En el informe “Perspectivas de Empleo” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que recoge los datos de los 34 países occidentales que forman parte de la organización, España ocupa la segunda posición en la tasa de desempleo, con el 26,9%, después de Grecia, que alcanza el 27%.

La OCDE llama la atención por el incremento de los parados de larga duración en el período 2007-2012, puesto que puede convertirse en desempleo estructural, un tipo de paro que resulta difícil de reducir con medidas coyunturales.

En el siguiente gráfico, centrándonos en la Eurozona, vemos el nivel del paro de larga duración en los diversos países:



Al igual que en la tasa total de desempleo, España es también en el de carácter de largo plazo el país con mayor paro, después de Grecia.

En el 2008, al comienzo de la crisis, los desempleados españoles que llevaban más de un año en el paro no pasaban del 20% del total de parados, pero al final del 2012 llegaban a 3,2 millones, el 58% del total.

En el siguiente desglose observamos el paro estructural por intervalos de edad de los desempleados:

 
El paro de largo plazo va creciendo a medida que aumenta la edad de los desempleados. Si a los 30 años está en torno al 54% del total de desempleados, a partir de los 55 años supera el 70%

Esta clase de desempleo está causado por cambios en la estructura de la economía, como aumento de la demanda de trabajo en unas industrias y disminución en otras, que dificultan el ajuste de la oferta de empleo.

Resulta más pernicioso que el paro estacional, el que se debe a las fluctuaciones de ciertas actividades,  y el desempleo friccional, ocasionado por la rotación y el tiempo de búsqueda de nuevo empleo.

Una parte del desempleo podría consolidarse en España como propio de la economía,  es decir, convertirse en estructural. Este tipo de paro genera un efecto de desánimo que reduce la intensidad de búsqueda de trabajo y un efecto obsolescencia que provoca pérdida de competencia y desajuste de cualificaciones.

En este tipo de desempleo, la característica de la oferta suele ser distinta a la requerida por  la demanda, lo cual hace probable que un porcentaje de la población no pueda encontrar empleo de manera sostenida

Según cálculos del Banco Central Europeo, España es uno de los países donde más ha aumentado el desajuste educativo. Una parte de los nuevos parados durante la crisis solo tienen estudios primarios o de secundaria obligatoria, que difícilmente se ajustan a las demandas de cualificaciones de los empleos de las actividades emergentes.

En el segundo trimestre de 2013, la tasa de desempleo estructural de España ha aumentado hasta 15,35%, según el Banco de España, al tiempo que el de duración inferior se reducía, lo cual significa que está aumentando el componente estructural en la población desempleada.

Ante el estancamiento económico en el que estamos entrando, algunos economistas  estiman que, en los años posteriores a la crisis, España puede instalarse en un nivel de paro estructural medio que difícilmente bajará del  14% de la población activa. 

Hará falta, por tanto, intensificar las políticas activas de empleo, tales como cursos de capacitación para parados e intermediación eficiente entre ofertas y demandas de trabajo, para combatir el paro de larga duración.

 

martes, 27 de agosto de 2013

EVOLUCIÓN DE LA DESIGUALDAD


La principal razón para fijarnos en la distribución de la renta en un país es su relación con la pobreza. Cuanta más desigual sea la distribución, mayor es el número de personas que viven en la pobreza.

Aunque las desigualdades entre las rentas medias de los países llaman la atención, las diferencias de renta existentes dentro del propio país suelen ser para sus residentes más importantes. Una familia pobre en el País Vasco probablemente será más consciente de la posición que ocupa en relación con las personas de ingresos elevados de la propia comunidad que en relación con las de otras autonomías de menor nivel de vida.

En cierta medida, el bienestar de los ciudadanos no depende de su nivel absoluto de consumo, sino de la diferencia entre su nivel de consumo y el de los que le rodean.

Según la Encuesta de Condiciones de Vida, que elabora el Instituto Nacional de Estadística, el 21,1% de la población española estaba por debajo del umbral de riesgo de pobreza en el año 2012, es decir, que sus ingresos eran menores del 60% de la renta mediana (el valor que tiene tantas observaciones por encima como por debajo)

Si se quiere comparar la desigualdad de renta entre varios países o examinar las tendencias en un país, la medida que más se emplea es el coeficiente de Gini.  

Para llegar al cálculo del coeficiente,  se ordenan las rentas de las familias del país de menor a mayor y se construye la denominada Curva de Lorenz

La curva de Lorenz tiene forma combada por la desigualdad de la renta. Si estuviera distribuida de modo igualitario, cada porcentaje de familias recibiendo la misma proporción de renta, la curva se convertiría en una línea recta (línea de perfecta igualdad). Cuanto más combada es la curva de Lorenz, más desigual es la distribución de la renta.

El índice de Gini se calcula midiendo el área situada entre la curva de Lorenz y la línea recta de igualdad absoluta y dividiendo este área entre el área total (A/(A+B) situada debajo de la línea recta de igualdad perfecta.

Si la renta estuviese distribuida absolutamente por igual, el valor del coeficiente de Gini sería 0 y cuanto más desigualmente esté distribuida, el valor se aproximará más a 1.

En el siguiente gráfico tenemos los datos correspondientes a España de los últimos 30 años:
Observamos el descenso del índice a lo largo de las décadas que precedieron a la crisis financiera, desde un 0,364 en 1980 hasta un 0,322 en 2008.  La desigualdad fue descendiendo especialmente entre los años 1995 y 2007. Pero con la crisis actual cambia la tendencia y el índice llega a alcanzar 0,347 en el 2010. La media de la Unión Europea fue en el año 2011 de 0,305, significativamente menor que el índice español.